QUIZ RAPTILIANO #35: PAOLA SANTI KREMER

Quiz >  Cuestionario raptiliano para indagar en figuras de la cultura desde una óptica diferente.
Diez preguntas universales sobre el tiempo que habitamos + un puñado de interrogantes extras sobre su campo de acción.
Ilustraciones > Sebastián Sala

Paola Santi Kremer nació en Porto Alegre, Brasil, en 1990.  Graduada en Comunicación Social en la PUCRS. Vive en Argentina desde 2014.
En 2011 fundó el Programa Gay en la Radio Ipanema, primer programa radial con temática LGBTI de la región.
Participó del colectivo de poesía y performance Cometa Nuh, y colaboró con el periódico independiente Jornal Tabaré.
Publicó el libro de poemas Uma pérola en el centro de mis piernas (Caleta Olivia, 2018). Participó con poemas y letras en canciones de la banda Alto Guiso y más recientemente con Ani Bookx para su disco Como escuchar un disco online.



¿Cuál es tu humor por las mañanas?

Difícil, hay sirenas en mi cama.

¿Cuál fue tu primer trabajo? ¿Aprendiste algo valioso?

Un local de ropa en el shopping en Brasil. Me acuerdo del dolor de las varices de mis compañeras que trabajan desde más tiempo. Creo que aprendí a reclamar por banquetas, algo que después trabajando en una librería con jornadas de 10 horas paradas pudimos lograr.

¿Quién es tu héroe/heroína? ¿Por qué?

Creo que sólo puedo responder esta pregunta de una forma muy íntima. Y en este caso diría que mi hermano. Más allá de que sea una persona increíble que trabaja para llevar tecnologías sustentables que atiendan a las necesidades de comunidades, cómo por ejemplo agua potable, su bullying de hermano más grande tuvo una potencia transformadora en mi, sin él no me habría podido liberar de muchas cosas.

¿Qué experiencia fue decisiva para que decidieras dedicarte a la poesía?

Fue un proceso que tuvo algunos momentos importantes. En la facultad de comunicación escribí una nota sobre una ocupación de un edificio en Porto Alegre que se llama Utopía y Lucha. Escribí sobre su historia y la de una de las personas que lo hizo posible, pero también dediqué gran parte de la nota a escribir sobre la utopía. El profesor de la cátedra era un copado  y un gran escritor, pero cuando me la devolvió me preguntó que había tomado cuando la escribí. Jeje. Me fui dando cuenta de que mis ganas con la escritura no entraban mucho en el formato de una nota. Otros momentos importantes fueron cuando leí el Poema sujo, de Ferreira Gullar, y el incentivo de Nathalia Rech, una amiga que es una reverenda poeta. Me gusta este término eclesiástico que se usa como expresión acá, creo que va bien en este contexto porque para mi lxs grandes poetas son como líderes espirituales de pequeñas y grandes revoluciones. Después de unos años de terminar comunicación salí de viaje y me acuerdo de un momento en Bolivia, justo antes de seguir viaje sola y sin guita, en que me quedé dormida pensando en un poema de Ana Cristina Cesar y me desperté minutos después como en escena de cine de epifanía, sabiendo que esto era lo que quería estudiar después. Seguí por Perú, Chile, entré a Argentina por Mendoza y fui siguiendo y parando hasta Rosario, reconociendo los olores del país de mi mamá. En Rosario me anoté en la Maestría en Literatura Argentina de la UNR y acá estoy.

¿En alguna ocasión te sentiste abrumadx por las redes sociales? ¿Por qué?

Sí, todavía no logré encontrar una forma para mi relación con ellas, quisiera poder usarlas más para la poesía pero siento que los poemas no se sienten cómodos ahí, pero capaz es puro cagazo. Creo que cuando una se siente incómoda busca un poco de felicidad ahí, y algunas veces encuentra, en acompañar un poco a gente querida que está lejos, por ejemplo, pero a veces no hay felicidad en ninguna story, y la incomodidad solo aumenta. Preguntándome mientras escribo esto, cual es la felicidad que a veces se encuentra en las stories, creo que esta en ver los dibujos que sube mi hermanita, en los videos de mis sobrinxs, obras y canciones que publican amigas, cuando me río con amigues, como los excelentes memes que comparte Yamil (yamil_veces, siganlo). Los memes que Yamil comparte me hacen feliz, más allá de ser graciosos, porque escucho su risa cuando los veo. Hay felicidad en las stories. También hay incomodidad, que creo que va más allá de cosas específicas, sino que puede estar en el hecho de que una busque felicidad en stories y muchas veces no la encuentra y la frustración es cómo de un garche con alguien que se sospechaba que no iba y una se queda con “qué hacías buscando felicidad ahí?”

¿Qué te preocupa acerca del futuro inmediato?

La aparición con vida de Tehuel, Voldemort-Bolsonaro y todo lo que implica, que es infinito. Amazonia, la destrucción de las instituciones, el fortalecimiento e impunidad de las milicias… También la falta de envolvimiento de la blanquitud argentina con el antirracismo…

¿Qué tipo de placer culposo disfrutás a escondidas?

Mi modo “Doritos en las tetas” es cuando veo tele comiendo snacks en la cama hasta quedarme dormida, con doritos en las tetas. No se si es culposo, me enorgullece, me gusta decir doritos en las tetas.

¿Cuán importante es el ocio en tu vida cotidiana? ¿Es imprescindible?

Hay algo importante sobre el ocio, creo, que es que se lo toma como un vacío y no existe ese vacío. Hay que generar las condiciones para llegar al estado de ocio deseado. Si ocio es no hacer nada, y nada es seguir en el modo de las preocupaciones laborales, políticas, en la felicidad/incomodidad de las redes, etc., me es un bajón. La inacción en ese modo no es disfrutable. Creo que si estamos hablando del ocio como el momento que liberación del utilitarismo colonial extremo, hay que pensar/probar cosas que generen condiciones para la vida que evadan a esos códigos. Y acá cuando hablo de esto, también termino explicitando un poco una de las cosas que puede la poesía para mi. Entonces leer, hacer yoga, ver una peli, en un momento fue jugar un fútbol degenerado en el espacio público con pibis, anarcofutbol contemporáneo de cuerpos no rígidos, escuchar música… Creo que el espacio de la “nada” es como un espacio utópico, solo existe en cuanto búsqueda de la nada, no se da solo. Y es fundamental, para la creación&para la vida, como las cosas inseparables que son.

¿Cuál es tu límite con el consumo irónico?

Quiero responder esto con un comentario general sobre cierta tendencia irónica que vengo percibiendo. Lo que tiene la ironía es que aislada de otras formas del humor que incluyen a la persona que enuncia el chiste y la que ríe y al mundo entero, en el chiste, es que a veces se vuelve una forma vertical, unilateral de demanda de poder. Es una herramienta poderosa, espléndida cuando viene de sujetxs que la hegemonía trata de firmar en lugar de víctimas y logran a través de ella invertir los flujos de poder. Pero cuando viene con algo de autoridiculización o disolución de una idea fija de identidad, en estos casos la risa de unx libera a todxs, libera al mundo, quiero decir: cuando nada ni nadie queda intacto. Me fui al carajo, pero veo ciertos usos del humor que vinculan estéticamente la extrema derecha y cierta movida anarco o de izquierda (izquierda como decimos en Brasil, de una forma amplia, no hablo del PTS o el PO): la ironía que aísla, deja intacta a la persona que enuncia y quien se ríe, como procedimiento que se repite, se vuelve, en su forma, medio facha para mi. No sé si me logro hacer entender, es algo sobre lo que vengo pensando y que veo un poco en cierta tendencia del enaltecimiento de la ironía como algo canchero. Creo que en el consumo irónico, por ejemplo, hay una relación tal vez de superioridad, o, como mínimo, consumo esto pero mi yo queda intacto, que no es mucho como me interesa relacionar con las cosas. Amo la ironía, pero hay que tener ojo con ella como tendencia, con el abuso del recurso como demanda de poder a un yo que queda intacto.

¿En algún momento sentiste paranoia sobre los algoritmos?

Cuando me ofrecen productos relacionados a cosas que no dije, sólo pensé.

¿A quién le dejarías tu biblioteca cuando mueras?

Mis libros están siempre circulando y perdiéndose por ahí, están vivos. Pero calculo que a mi hermana y a mis sobrinxs.

En 2011 fuiste la fundadora del Programa Gay en la Radio Ipanema, que fue el primer programa de radio en su provincia con temática LGBTI.
¿De qué forma surgió esa experiencia?

Por interés y por privilegio, a los veinte años entré a trabajar en una radio de una gigante de comunicación en Brasil. La radio era increíble y era un sueño para mi trabajar ahí. Era una radio dedicada a la cultura local e independiente y del mundo. Entrevisté a musiques increíbles y podía presentar proyectos para programas. También la pasé muy mal, yo tenía veintipicos y no sabía manejar la presión de estar entre lxs locutorxs y el sector comercial de la empresa. Me habían puesto en el segundo cargo de importancia dentro de la radio, y la verdad es que me hizo bosta. Terror y maravilla. Pude armar proyectos de programas buenísimos, uno de ellos fue el Programa Gay. Hice una investigación de medios impresos y de radio LGBTIQ+ en Brasil, listé posibles patrocinadores y lo aprobaron.
Quisiera hacer un desvío acá. En mi infancia y en mi pre adolescencia, viví mi sexualidad con mucho disfrute y libertad,  pero en mi adolescencia fui sumergida en la lógica de la heterosexualidad compulsoria y no conocía otras formas posibles para la existencia. Cuando empecé la facultad quise entrar en esa radio en la que escuchaba sobre otros mundos, y cuando pude quise hacer un programa en que se escuchara a y sobre las disidencias. Pero en ese momento yo no sabía lo que significaba la representatividad. No entendía que la creación de ese programa, en verdad, no tenía nada que ver con mi experiencia hasta ese entonces sino con mucha gente que venía luchando por sus derechos hacía mucho en mi provincia. Entonces al principio del programa eramos yo (que hacía las preguntas a las que hoy decimos enfáticamente que la gente goglee antes de poner a personas en lugar de tener que enseñar y explicar sus vidas, luchas y resistencia), dos chicos gays y dos chicas lesbianas. Lo mejor de todo es que una de las chicas, que es una excelente comunicadora, continuó con el programa por varios años más, incluso en otras radios y espacios. Y sobre mi lugar en la creación del programa, me interesa destacarlo como parte de mi historia porque fue una parte muy importante de la historia de mi deseo y sexualidad que pude recuperar con los años, de mi historia de militancia en que la lucha más importante para mi es, y hoy lo entiendo, la de amplificar las voces y crear espacios de poder para las personas que el colonialismo patriarcal heterocis blanco más oprime, y de mi historia profesional porque dentro de la comunicación fue lo más interesante que pude ayudar a gestar.

En los últimos años, a partir de tu residencia en Argentina, el castellano fue teniendo más lugar en tu producción. ¿Ese cambio de idioma se siente en los aspectos rítmicos de tu poesía?

Sí, a veces digo que ya me tengo que ir a otro lado de nuevo. Creo que todx inmigrante pone en tensión las lenguas y hace poesía. No solo les inmigrantes, @suich.mc rapea en castellano y quom.
En mi caso las lecturas que más me atraviesan siguen siendo poemas en portugués, y supongo que incluso cuando escribo en castellano alguna dimensión del portugués sigue presente. Este nunca va a ser mi idioma, entonces de alguna manera siempre se trata de un hacerlo mío, no deja nunca de ser una apropiación que es, de cierto modo, poética. Pero hoy tengo que luchar contra la tendencia humana, creo, de querer ser entendida. Sobre todo porque el logos no es necesariamente lo que más me importa en la poesía, sino los flujos intensivos que en general corren con otras formas y se llevan la palabra encima.

Para la mayoría de lxs escritores, desarrollar una voz propia va precedida primero de una fase de aprendizaje y, a menudo, de emular a otros.
¿Cómo fue esto para vos?

Sigo aprendiendo y emulando (sobretodo a escritorxs brasilerxs) y no se si un día voy a tener una voz propia. Tal vez yo también sea una cámara de ecos, cómo escribió Waly Salomão, una especie de caja de resonancia de voces… también pensando a partir de Waly, voy a estar siempre de alguna forma parada en una u otra frontera. Él se decía borderline, porque estaba siempre ultrapasando la frontera de lo que la gente consideraba locura, ridiculez, etc. Vivir en la frontera de las cosas es diferente a la ilusión de vivir al margen de las categorizaciones, de la poesía, del capitalismo, de lo que sea. Estamos todxs en y fuera de ellas, trascendemos las fronteras del sentido e inventamos cosas nuevas para que se nombren y existan y para volver a ultrapasar sus fronteras. Entonces siempre voy a estar parada en la frontera entre una voz y otra, entre varias, creo.

¿Cómo describirías tu propio desarrollo como artista y la transición hacia tu propia voz?

La flecha de sagitario solo pudo darle a Poseidón cuando el poder de todxs lxs caballerxs y el de Atena se juntaron en ella. Si Seya la disparaba sólo, la flecha se volvía contra él. Mi desarrollo es la lectura amorosa de amigas, la gente que en algún momento se sintió atravesada por algo y me lo manifestó, los libros que traficamos, la batalla constante contra las voces del esto es esto no es poesía, el síndrome de impostora (vieron que muchos mas varones cis se postulan a cargos para los cuales no tienen experiencia que mujeres?). Y algo que dijo mi profe de yoga: práctica y desapego.

Las colaboraciones son una constante en tu camino más reciente ¿Qué papel juegan en tu enfoque creativo? ¿Las colaboraciones te ayudaron a descubrir otras perspectivas?

Últimamente hice colaboraciones con amigas como Ani Books en su disco Como escuchar un disco online, y en el proyecto GuitarraGuitarra de Flor Croci y Sofi Pasquinelli. Con Sofi, mi novia (estamos casadas pero decir mi mujer nos suena dañino), también estamos trabajando en algo para su disco solista que está por salir. Es hermoso poder dar otra dimensión tanto a la palabra en la música como a la música en la poesía. Siento que ambas cosas juntas tienen una potencia enorme para atravesar los cuerpos. El poema es música pero la rechaza para ser poema, y explorar esos límites habilita posibilidades para ambas cosas.

Generalmente, pensamos a Pao como poeta, activista y agitadora cultural. Sin embargo, algunos años atrás, todavía en Brasil, te dedicaste al Periodismo/Comunicación. ¿Cuáles fueron tus experiencias en dicho ámbito?

Después de la radio trabajé en la comunicación de una productora de cine, colaboré con un periódico independiente muy lindo, Jornal Tabaré, para el que hice notas sobre arte. También trabajé con producción cultural, en una Bienal y en ocupaciones autogestivas del espacio público. Todas estas experiencias me transformaron profundamente y me fueron conduciendo a las cosas que estuve haciendo acá, los ciclos de poesía y la militancia, aunque en el momento me esté dedicando más a terminar mi tesis para la maestría, a terminar un libro en el que estoy trabajando, y a hacer lo posible para aportar a la militancia antirracista en Rosario.

¿Los aprendizajes que llegaron con el periodismo y con la poesía pueden resultar complementarios?

Creo que el encuentro entre ambas cosas es magnífico y difícil de lograr, que hay mucho más espacio para eso en el periodismo independiente. Nada más lindo que una nota que logra hacer sensible lo que cuenta. Creo que la publicidad también maneja muchas cosas de la poesía, es gran parte de como las democracias ejercen control sobre las subjetividades. En un sentido, incluso con herramientas a veces compartidas, la poesía hace lo mismo pero en el camino contrario, de abrir lugar, generar condiciones para otras formas de sentir y existir por fuera del control sobre las subjetividades.

 

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