Quiz Raptiliano #22: Maru Pezzoto

Quiz >  Cuestionario raptiliano para indagar en figuras de la cultura desde una óptica diferente.
Diez preguntas universales sobre el tiempo que habitamos + un puñado de interrogantes extras sobre su campo de acción.
Ilustraciones > Sebastián Sala

Maru Pezzoto es locutora y conductora de radio. Habitando las emisoras rosarinas desde hace más de quince años, estuvo frente de los micrófonos de Radio Uno, LT8, Radio Sí y 99.5 Del Siglo.


¿Cuál es tu humor por las mañanas?

Excelente.

¿Quién es tu héroe /heroína? ¿Por qué?

Mi hermano. Porque es todo lo que quisiera ser (y hacer).

¿Qué experiencia fue decisiva para que decidieras dedicarte a la radio?

No tengo certeza pero supongo habrá sido un día (que sé lo hubo aunque no puedo precisar el momento exacto) en que me gustó mucho lo que hice, en que quedé verdaderamente satisfecha con mi desempeño más allá de la mirada del otrx (o del oído en este caso).

¿Cómo fue la peor cita de tu vida?

Fuimos a tomar café, yo tenía unos nervios horribles. Pedimos dos cortados y no me pasaba ni medio sorbo, tenía arcadas. Para que no se diera cuenta que no tomaba el café, tapé la taza con el menú que estaba en la mesa. No sé si se dio cuenta, calculo que sí. Era jovenzuela.

¿Cuál fue tu primer trabajo? ¿Aprendiste algo valioso?

Telemarketer en una asociación que promueve la inclusión. Duré tres días. Todo muy bien, pero sucede que ese laburo estaba muy mal planteado. Tenía que vender telefónicamente unas rifas carísimas y era al voleo, digamos. Había una lista de teléfonos, creo sacados de la guía, y debía ofrecerlas. NADIE me compró y obvio fueron más los que me cortaron que los que me escucharon. Y sí, aprendí que no hay que quedarse donde no te sentís bien. Dudé mucho en renunciar (bah, mucho no porque fueron tres días) pero esos días fueron interminables.

¿Qué te preocupa acerca del futuro inmediato?

Voy a responder con frases de otros músicos en este caso. Por un lado, como dijo Joe Strummer “el futuro no está escrito” así que no me molesto en preocuparme. Como dice el tema de Mostruo!, “Permanecer”: soy sólo un animal tratando de sentirse bien mirando la noche pasar luchando contra la extinción.

¿En alguna ocasión te sentiste abrumadx por las redes sociales? ¿Por qué?

Sí, en estas últimas semanas. Con tanta información, tanta sobrecarga informativa sobre la pandemia. Tantxs queriendo dar su opinión todo el tiempo, lograron volarmela.

¿Qué tipo de placer culposo disfrutás a escondidas?

Mirar Montaña Rusa, la están dando nuevamente por Volver. Fue LA novela de mi adolescencia.

¿Cuán importante es el ocio en tu vida cotidiana? ¿Es imprescindible?

En verdad no, no es imprescindible. Admito que cuando tengo tiempo ocioso lo disfruto pero no me desespera no disponer de él.

¿En algún momento sentiste paranoia sobre los algoritmos?

¡¡¡Síííí!!!  Y en los últimos días más ya que en Instagram me empezó a seguir un centro recreativo para la tercera edad. Eso tiene que ser culpa de los algoritmos.

¿Cuando empezaste a estudiar alguna vez imaginaste que la radio iba a acompañar cada etapa de tu vida como lo viene haciendo?

Honestamente, sí. Desde el día que rendí bien el examen de ingreso a locución, no sé la razón, supe que la radio iba a ser parte fundamental.

En los últimos años las programaciones en las radios de todo el país sufrieron una inestabilidad considerable. Lo que antes tomaba algunas temporadas en construirse ahora debe probarse en unos pocos meses o viene el hachazo.
¿Cómo cambiaron los tiempos de construcción en la radio?

Entiendo que todo, en cada aspecto de la vida, se fue acelerando y haciendo más descartable. La radio no ha sido la excepción. No nos damos un tiempo considerable (aunque también hay que ver cuánto es “considerable” para cada unx). No sé si tiene que ver con lo económico, con los planteamientos de lxs programadores que quizás no ven satisfacción en el rendimiento o qué. De todos modos, al menos acá en Rosario, cada vez se da menos esto de que una radio proponga un proyecto, te sume y/o te baje. Ahora la que va es la autogestión y ahí unx es su propio verdugx. Probablemente ahí sí juegue con más fuerza la posibilidad económica para bancar el proyecto.

Creciste, te formaste y vivís sumergida en la cultura de música rock. Con los cambios de paradigmas, la cultura de rock fue quedando a un lado. Eso también repercutió en los medios (revistas, radios, canales, etc).
¿Es posible para la radio de rock reinventarse en este contexto? ¿O ese tipo de códigos y feedback propios de la cultura rock han quedado atrás?

Me parece que sí es posible que la radio en ese aspecto se reinvente, siempre y cuando, ampliemos el concepto género Rock. Creo que una cosa es el Rock de estilo y otra cosa la cultura Rock. Trueno dijo hace poco “somos el nuevo Rock and Roll”. Y el sonido no es, reitero, rock de estilo; pero no pertenece esta nueva generación (o no está vinculada) a la cultura Rock. De todos modos es necesaria una apertura de cabezas. Afortunadamente pienso que muchxs estamos dispuestxs.

La identidad cultural del rosarino siempre fue muy orgullosa. Sin embargo, a veces, necesitamos que validen la cultura local en otras ciudades para abrazarla por completo y dejar de lado el prejuicio.
¿Te parece que con los cambios generacionales y acceso a otra información eso cambió un poco?

Rosario no da talentos al mundo, los expulsa. El techo y el piso son muy similares. Pareciera que hay que trascender tu barrio para que te validen como artista. Y no es así. Hay que estar convencidx de su arte, de lo que unx hace.

 

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