Quiz Raptiliano 005: Tomás Trapé

Quiz >  Cuestionario raptiliano para indagar en figuras de la cultura desde una óptica diferente.
Diez preguntas universales sobre el tiempo que habitamos + un puñado de interrogantes extras sobre su campo de acción.
Ilustraciones > Sebastián Sala

Tomás Trapé es politólogo. Colabora con varias publicaciones online como entrevistador.
Supo coordinar ciclos de cinematográficos y radiales.
En la actualidad coordinada Encuentro Itinerante, sello local que apuesta a la difusión de la literatura, el pensamiento y otras formas de dicha.


01 – ¿Cuál es tu humor por las mañanas?

Depende del día. Me pongo perro cuando abro la heladera, no hay nada para desayunar y me acuerdo que no fui al supermercado. Seguramente tenía motivos, los cuales creo que me deparaban felicidad pero cuando despierto con hambre olvido y recuerdo que debo ser más disciplinado. Pero ahí estoy, ese el dilema de mi vida actual.
Creo que todos hemos ido comprendiendo, con los días, en la situación en la que estamos sumergidos. Autoconvencernos de que esto no es lo grave que realmente es, es de tontos. Como si fuera poco aún resta que se evidencien las secuelas económicas. Como me dijo un amigo: es tiempo de lobos, no de corderos.

02 – ¿Quién es tu héroe /heroína? ¿Por qué?

Difícil. No quiero caer en las respuestas como “mi viejo/ja” o los bomberos porque me sentiría un cándido. Si me pongo a pensar creo que todos mis héroes son de ficción. Rápidamente pienso en Corto Maltes, Mafalda, Spike Spiegel, Tintin, etc. En las últimas semanas estuve viendo películas de Steve McQueen, así que él, en algunos de sus personajes, también podría ser uno. Pero creo que la respuesta correcta es Sarah Connor, en Terminator 2. Es lo que yo concibo como una mujer empoderada.

03 – ¿Qué experiencia fue decisiva para que decidieras terminantemente dedicarte a lo tuyo?

No lo sé. De seguro un mal consejo. Tampoco sabría muy bien qué es lo mío.

04 – ¿Cuál fue tu primer trabajo? ¿Aprendiste algo valioso?

Fui paseador de perros apenas terminé el secundario. Siempre viví en departamentos de chico por lo que nunca me permitieron tener una mascota, podría decir que saldé cuentas con mi niñez durante esos años. Recuerdo con cariño aquellas mañanas y aún hoy tengo contactos con algunos dueños y perros. Contrario a lo que muchos podrían pensar, los animales tienen mejor memoria que los hombres. Aconsejo la compañía de los animales.

05 – ¿Qué te preocupa acerca del futuro inmediato?

Lo que le preocupa a todos los que tienen una perspectiva más o menos clara de lo que está ocurriendo. Me preocupa mi familia y mis amigos. Los ingresos de muchos y la salud de otros. Es mentira lo que muchos quieren suponer. La “economía” no es menos importante que la “salud”, cuando hablamos de economía hablamos de los medios existenciales de muchas familias. Comerciantes, industriales, productores, autónomos, monotributistas y laburantes en general están viendo afectados sus ingresos. Hay quienes creen que no les va a tocar pero no hay forma de que eso no ocurra, va a haber una bruta recesión a nivel mundial y Argentina dentro de ese esquema es demasiado frágil. Las guerras se ganan con logística, en este caso la economía y salud deben complementarse. Es un gran desafío.

06 – ¿En alguna ocasión te sentiste abrumadx por las redes sociales? ¿Por qué?

Recientemente me sentí abrumado por la sobre información acerca de la pandemia. Me generaba frustración el caudal de informaciones contradictorias y por supuesto, el rol de las redes sociales, los medios y sus operadores. No se puede aprehender el mundo con un ojo en las “noticias” y otro en una tabla de Excel.

07 – ¿Qué tipo de placer culposo disfrutás a escondidas?

Hace tiempo que no siento culpa, no digo que no la pueda tener, mi único freno inhibitorio es la vergüenza. Creo que tiene más dignidad. La culpa tiene un tufillo cristiano y no fui educado en aquella moral. Pero por darte un ejemplo de lo que me preguntas, creo haberle encontrado el gusto al trap, no tanto a su musicalidad sino en lo que representa para una generación que no es la mía. Es la música que da cuenta de un zeitgeist o espíritu de época. Me interesa de forma etnográfica. El anime también me parece brillante, de hecho Hollywood roba muchísimo de ahí, la cultura japonesa me parece de las más sofisticadas. También miro un canal de YouTube sobre accidentes de aviones, Mauricio Pc. Me hipnotizan sus videos pero creo que estoy respondiendo a otra pregunta.

08 – ¿Cuán importante es el ocio en tu vida cotidiana? ¿Es imprescindible?

Muy importante. Me interesa ocuparlo con cosas que me hagan bien, que me nutran. No es lo único que hago, pero tomé la decisión de dejar de ver series, por ejemplo. Durante años me sentí estafado por el formato, creo que es víctima de su propio éxito. ¿No se pusieron a pensar cuantas series arrancan bien y van lentamente decayendo? Es un síntoma. Las series están diseñadas para generar adicción, la ansiedad por el siguiente capitulo, ese es el truco. La verdad, que salvo excepciones, no necesitas 8 temporadas de 12 capítulos de una hora para contar una historia. Las películas en cambio, me sacian, me alivian, muchas veces quiero volver a verlas. Son un producto acabado, totalmente distinto. En este momento lo que más disfruto es ver películas y conversar. Intento cultivar el arte de la buena conversación sin la interrupción de los celulares. No siempre lo logro. Creo que hay una lógica muy incisiva de las redes que conspira contra los buenos momentos. Me preocupa la falta de concentración.

09 – ¿En algún momento sentiste paranoia sobre los algoritmos?

¿Paranoia? Me parece fuerte, sentí más que nada incordio. Solía tener mucho rechazo a las redes sociales, fui el último de mis amigos en hacerme Facebook, Twitter, Instagram, etc. Hoy en día tengo otra perspectiva.
Si, por otro lado, soy muy crítico del cruce que se produjo entre discursos emancipatorios y redes sociales. Me parece un problema muy grave dejar en manos de los algoritmos el destino de ciertas discusiones. Por momentos los ‘influencers’ tienen un efecto de centrifugación sobre los debates y lo único que dejan son las cáscaras. No lo hacen adrede pero tampoco lo pueden evitar. Somos una generación que quiere dar las discusiones más importantes de la historia a través de los medios más frívolos y eso tiene consecuencias.
Creo que hay que estar muy advertidos sobre los “tips” y “verdades” que se pronuncian por redes sociales porque terminan por metabolizar en sentido común. Hay que tener presente que a pesar de las ‘buenas intenciones’ y las gesticulaciones bondadosas, muchas veces se engendran posiciones arbitrarias, crueles y hasta reaccionarias en el nombre del bien o del progresismo.

10 – ¿Cómo nació el ciclo Encuentro Itinerante? ¿Cuáles fueron las inquietudes que lo catalizaron?

Nació de una sospecha. Creemos que hay otro canon para nominar lo que ocurre. El resto lo iremos descubriendo. Solo somos unos cuantos conspiradores con algo de tiempo disponible.

11 – En las diferentes charlas de Encuentro Intinerante el intercambio de ideas se hizo presente entre las figuras invitadas, los presentadores y el público. Sin dudas, hubo una ebullición interesante en cada ocasión. ¿Cuál es el siguiente paso de todo eso? ¿La tarea se termina allí o también se debe continuar esas iniciativas con diferentes acciones de divulgación?

No lo se, estábamos aburridos, queríamos divertirnos y pretendemos seguir haciéndolo. Escuchamos propuestas. Si creo que hicimos girar la rueda. Algo ocurrió y mucha gente nos lo hizo saber. Hemos confirmado varias de nuestras intuiciones. Proyectos hay muchos pero es demasiado pronto para anunciarlos. Hemos tenido que cancelar varias fechas programadas para abril/mayo por la pandemia.

12 – A raíz de la pandemia, se trazaron un aluvión de interrogantes por todo el mundo. De repente, hay fuertes replanteos al sistema, nuestros hábitos de vida, la relación que mantenemos con el ecosistema, los privilegios de género, etcétera. Entre tanto, se repite, una y otra vez, que estamos ante “una oportunidad de histórica” de repensar al sistema, a la humanidad, y podríamos seguir. Mi pregunta es: ¿Te parece que somos capaces de pensarnos como actores de la historia cuando estamos sumidos en una vorágine cotidiana de dispersión y hábitos efímeros?

En principio me parece una pregunta pretenciosa. No creo que nadie esté en condiciones de decir cabalmente de qué se trata todo esto y menos de decir que va a pasar con algo que tampoco se sabe muy bien que es. Solo me limito a afirmar, sin lugar a dudas, que esto de la pandemia es un acontecimiento que rompió la estructura, lo que surja de ahí es desconocido, por eso me resulta tan interesante. El entusiasmo apocalíptico de algunos referentes por decretar el fin de una época o hasta del capitalismo me resulta desmedido. En ese sentido creo que estamos condenados a una nueva decepción.

13 – Ante la situación de cuarentena y aislamiento se presenta casi un imperativo de productividad: debemos aprovechar el tiempo ciento por ciento, debemos ser productivos; pensamos el valor del tiempo como productividad. El ocio, la angustia, o simplemente estar, no parecen ser posibilidad.
¿Ya estamos casi condicionados por el sistema que pensamos en producir casi como un acto reflejo? ¿O, quizás, realmente se deba a que subyace un temor a lo que puede aparecer cuando estamos con nosotros mismos sin distracciones?

No sabría qué decir de todo eso. No me ha pasado nada de ello. Estoy muy bien. Estas circunstancias me depararon una grata sorpresa. Me he encontrado con una mujer, lo cual, si lo pienso, parecía algo demodé para esta época, pero es un hecho fortuito y realmente lo estoy disfrutando. Lo único que tengo que decir es que es altamente recomendable encontrarse con el otro. Hay margen para hacerlo. Todo lo demás no he tenido tiempo para pensarlo.

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