GUARDÉ MUY BIEN LOS SUEÑOS QUE TENÍA

Cadena Perpetua sobre sus 26 años de amistad, familia y vida en las canciones.

Luego de agitados días girando por México y de una noche febril en el Teatro de Flores, Cadena Perpetua llega a Rosario para seguir celebrando veintiséis años de vida, de canciones, ruta, sudor, y por sobre todas las cosas, amistad. El trío de punk rock se presenta este viernes en Pugliese para revalidar su vínculo con una ciudad que los recibió desde temprano en su carrera y que supo atestiguar la constancia necesaria para desarrollar una vida consagrada a la música independiente. “La primera vez que tocamos en Rosario fue allá por los 2000, en un club del que ahora no me acuerdo el nombre. Tocamos ahí con  Fiskales Ad-Hok , una banda chilena que estaba en Buenos Aires y  que llevamos para Rosario. No me acuerdo el nombre del club pero inclusive vimos un partido de la primera de fútbol antes de la prueba de sonido” recuerda con buen ánimo Hernán Vala Valente voz y guitarra de Cadena sobre esa primera fecha en nuestra ciudad en el Club Atlético Tala o simplemente El Tala. El grupo porteño que integran Vala como cantante, Damián Biscotti tras los parches y Eduardo Graziadei en bajo y coros no detiene nunca su motor, además de la parada en Rosario se vienen más  y más fechas hasta liquidar el año, por eso sorprende conversar con una tranquilidad carente de la velocidad de la ruta y las canciones de tres minutos. El Vala explica que “Estoy con mi novia que está embarazada de siete meses, vinimos a la clínica a hacer una ecografía. Estoy en el centro de la ciudad, un lugar al que no me gusta venir, para nada, pero es una ocasión especial y estoy contento que todo marche bien”. La paternidad forma parte del grupo desde hace un tiempo, por eso Los Cadena reparten sus días entre los recis y sus familias, sabiendo que hay responsabilidades, prioridades y realidades: Hace tres años que somos todos padres y también eso hizo que se atrasen las canciones y el disco nuevo pero nos ocupamos de todo con responsabilidad. Estamos tocando mucho siendo padres y eso hace que el disco nuevo se atrase un poco pero nada más. Apenas tenemos un tiempo libre lo usamos para descansar un cacho, es la realidad”, aclara el guitarrista con una voz que delata ganas de música fresca pero con la certeza de su propia humanidad.

– ¿Cómo arman hoy una lista para cada recital de Cadena? Tocan constantemente por todo el país para un público que va desde los 13 a los 45 años. Debe ser un mambo armar cada lista sabiendo que hay clásicos que quieren ser escuchados y no hits que tienen que ser tocados para cumplir.

Por suerte nunca fuimos una banda que tuvo un hit en algún momento y quedamos hijos de esa canción. Para nosotros eso es lo bueno de atravesar este camino que nos tocó, es la diferencia a las bandas más conocidas que tienen un par de hitazos que marcaron un crossover en su carrera. A nosotros no nos pasó eso, es como decís vos, la gente que conoce del género y espera canciones y nos cuesta armar una lista de temas desde el 98 hasta hoy.

– En los recitales se encuentra gente que viene desde esa primera época

Por suerte sí. También, por suerte, se renueva todo. Pero hay chicos de esa primera época que se despegan de su familia y por ahí un día se vienen un día al show, se escapan de los hijos. Son los menos, obvio, pero nuestro público se renovó y eso también es lo que nos mantiene vivos.

– Cemento, Luna Park, Obras, tocar por nuestro país y viajar por latinoamérica, años de vida en la ruta, ¿alguna vez pensaste que le ibas a dedicar más de la mitad de tu vida a este proyecto que nació como algo bien amigos?

Imaginate que ni siquiera estaba la ilusión de poder grabar un disco. Cuando empezó Cadena Edu me dice “Che, Hernán armemos una banda” y él no sabía tocar nada, no tenía ni un instrumento ni los había tenido. Yo sí porque de chiquito iba a guitarra, mi viejo me había mandado a un profesor particular. Pero Edu me propone armar una banda sin tener idea de nada, eso es mágico (risas). Mirá cómo arrancamos y qué imaginación podía tener sin ni siquiera pensar en un disco. Todo lo que pasó fue mágico, es así.

– En tanto tiempo hay que resistir mucho y a veces hay que resignarse ante ciertas cosas. ¿Qué tuvieron que resignar en Cadena?

Ante lo que hacés con pasión vas resignando cosas de las que no te das cuenta. Uno elige siempre un camino. Obviamente que hay cosas que van pasado de lado pero no te puedo decir cuáles porque no me di cuenta y yo siempre apunté para acá, desde que era chico y lo que más me importaba era ensayar mucho, hacer canciones. Obviamente hay cosas que fueron quedando de lado como tener un estudio terciario, cosas que uno va dejando porque está enamorado de otra cosa, no porque uno mire para atrás y diga “Uhh, qué garrón, no estudié”. O no salir con mis amigos porque me iba para recitales, apuntaba para otro lado; hay cosas que hacés con romance y quedan muchas otras al costado pero lo hacés porque elegiste otra cosa.

– Ustedes supieron tener un equilibrio para con los tiempos y necesidades que demanda ser una banda independiente así como también lograron manejarse bien cuando estuvieron en PopArt y luego volver al camino solitario.

Es que PopArt entra solamente en la parte discográfica de Cadena Perpetua, no entra en los shows. Siempre nos manejamos de manera independiente a la hora de tocar entonces siempre estuvimos con la independencia en la mano, no la bandera, sí que es algo que nosotros elegimos, nunca hablamos mal de las bandas que eligen otro camino, es la opción que a nosotros nos gustaba. Cuando vino PopArt nos interesaba que la banda tuviera un poco más de difusión en los medios que hasta el momento no había tenido, nos pareció que iba a enriquecer a nuestra carrera. Con la gente de PopArt tenemos la mejor, inclusive tenemos un disco más firmado por contrato y cuando le dijimos que teníamos ganas de armar  nuestro propio sello discográfico nos ayudaron a la desvinculación. Por ejemplo, el último DVD que salió, Plaga & Circo, sobre la presentación que hicimos en el estadio Malvinas Argentinas, lo editaron ellos. Nos dijeron “Che, locos, nos gustó mucho el DVD ¿lo podemos editar nosotros?” y yo lo que le venga mejor a la banda lo voy a hacer porque cuando sale con alguna compañía más contundente tiene una mejor distribución. A nosotros nos cuesta mucho distribuir el disco por todo el país. El tema es que también nos gusta sacar  simples, DVDs que muestran la trastienda de la banda, todo va hacia el crecimiento de la banda.

– Cadena quedó en el medio del efecto post-Cromagnon, era una banda joven pero ya tenían una convocatoria interesante, al mismo tiempo todavía no era una banda grande que miraba el cierre de locales del under con cierta distancia que no afectaba. ¿Cómo vieron ese momento y cómo está la situación en la actualidad allá en Capital Federal y en el Gran Buenos Aires?

Se nota mucho que hubo un tiempo en que los lugares más chicos estuvieron cerrados esperando sus reformas y sus habilitaciones. Nosotros quedamos colgados del travesaño pudiendo acceder a los teatros más reconocidos que tenían obviamente otra estructura pero igual lo vimos, lo sentimos, se siente un vacío, hace mucho que no viene una banda de nuestro género, nueva, con menos de diez años, eso se nota. Yo sé que hay un montón de bandas y veo que lo que falta, a lo mejor, es una unión, una escena, que es de donde salimos nosotros donde había diez o doce bandas de hardcore punk que se juntaban de a tres, de a cuatro, iban tocando y eventualmente eso generaba una escena, generaba que la gente amante del género se aglutine en un lugar y que las bandas se vayan enriqueciendo de un público. Si bien hoy hay muchas más bandas que cuando nosotros arrancamos me parece que falta una escena y eso lo tienen que hacer las bandas. Ahora hay que meter un poco de mano ahí y armar una escena nueva.

– Hoy muchas herramientas están al alcance de la mano o de un simple click, en muchas cosas te avivás muy rápido pero en lo que tiene que ver con la construcción de una escena, con lidíar con bolicheros, con dueños de bares, con productores, todavía falta mucho, en eso no te aviva internet, hay que aprenderlo caminando, a veces a los golpes.

Eso sí o sí hay que transitarlo y ese romance del que yo te hablaba antes es la herramienta esencial para transitar esos pasos y esas cosas obligatorias de salir a tocar por dónde puedas, en los lugares haya, cómo puedas,  salir a pegar afiches, a repartir volantes; la internet es solamente un complemento virtual de lo que hay en la realidad, no es más que eso. Las bandas tienen que transitar, caminar, cuántas más sean mejor para llegar a buenos arreglos con los dueños de los lugares. Hay lugares copados que no te exigen la obligación de vender entradas, el Salón Pueyrredón es uno de ellos, acá en Capital. Hay un momento en que tenés que transitarlos sí o sí a ciertos lugares. Solamente lo romántico de todo esto es lo que te da fuerzas para sortear un montón de obstáculos, no solamente en la música, en la vida.

TXT – Lucas Canalda
Ph – Cadena Perpetua

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